El futuro de internet está tornando su eje hacia un nuevo punto de referencia, en el cual la interfaz del usuario se verá fuertemente modificada en pos del avance de las nuevas tecnologías.

La web, tal como hoy la conocemos, tiene sus días contados en cuanto a su estructura de navegación y en este artículo te contaremos los aspectos principales que nos desafiarán a todos en los próximos años.

Cuál es el problema que Metaverso busca solucionar

que quiere solucionar el metaverso

En los tiempos actuales, internet se mueve dentro de su estructura como un gran conjunto de páginas web almacenadas en servidores de manera individual.

Cada usuario para acceder al servicio de estos sitios requiere generar un registro particular, por lo cual para poder pasar de una página a otra es necesario utilizar cuentas diferentes.

Ejemplificando este suceso podemos pensar en la infinidad de veces en las que debemos introducir nombres de usuarios y contraseñas a lo largo del día ya sea para controlar nuestra casilla de correo, ingresar a una web de pagos, acceder a una plataforma de compras online, etc.

Actualmente también es problemático para el mundo cibernético albergar eventos masivos al cual accedan muchas personas sin tener problemas de conexión o servidor.

También se torna difícil la movilidad de los usuarios entre un sitio de características determinadas, hacia otro que haya surgido más recientemente o con mejores alternativas.

Básicamente, el problema del internet actual es la movilidad y la interacción masiva. El Metaverso intentará combatir todos esos problemas revolucionando nuestra forma de acceder e interactuar con internet.

Qué novedades ofrecerá el metaverso

que ofrece el metaverso

Para definir la palabra metaverso deberemos imaginar un nuevo mundo, virtual, no físico, donde la vida social persiste de manera continua y sin interrupciones.

Un lugar cibernético donde se crea un nuevo tiempo y espacio. En él podrán realizarse cualquier tipo de  actividades, desde la típica interacción entre usuarios hasta la adquisición de bienes y servicios. 

Una especie de Second Life masivo para el cual deberemos adquirir y aceptar nuevos conceptos como los bienes de capital virtual.

Básicamente, el metaverso consistirá en una realidad virtual similar a la que accedemos al colocarnos esas gafas especiales que pueden verse en más de un hogar, hoy en día.

Su existencia no dependerá de tu ordenador, sino que se sostendrá en el éter y se podrá ingresar y salir de ella cuantas veces uno desee.

Su característica de persistente permite que todo lo que realices en él se mantenga en el tiempo independientemente de lo que hagas, a diferencia de una película que tiene comienzo y fin o de un videojuego que debes encargarte de salvar la partida para guardar los cambios.

Aquí, todo lo que construyas o hagas quedará en el mismo punto en el que lo dejas hasta la próxima vez que ingreses al metaverso, con la diferencia del paso del tiempo.

Orientado a las masas

metaverso orientado a las masas

El metaverso tiene en sí mismo un fin muy social, intenta suplantar en cierta forma la vida real con virtualidad.

En él se espera que millones de personas de todo el mundo puedan interactuar de manera simultánea.

Se tratará así de una especie de copia del mundo físico sostenido en un espacio virtual, donde todas nuestras acciones, movimientos, palabras, sonidos se encuentren sincronizados para ser captados por los usuarios a nuestro alrededor.

Algo similar al funcionamiento del software para videoconferencias popularizado en este último tiempo de pandemia.

El problema suscita cuando se intenta lograr dicha sincronización en tiempo real de todos los sonidos e imágenes entre los distintos usuarios que coinciden en el espacio.

Esto se ha logrado a pequeña escala pero aún se debe desarrollar nuevas tecnologías para alcanzar la masificación.

En un futuro, podrías reunirte con amigos que viven en el extranjero o incluso salir de fiesta con ellos en el metaverso.

Pues cada usuario estaría representado por un avatar propio que le permitirá desplazarse por el mismo.

Activos digitales

Se piensa que ante la interactividad de los distintos escenarios que podrá ofrecer el metaverso, se creará una nueva economía que requiera de bienes activos que puedan ser utilizados tanto en una plataforma como en otra.

De esta forma, un usuario podría beneficiarse de adquirir bienes virtuales cuyo valor en el mundo real sea nulo. No obstante, su mera existencia podría generar un fuerte movimiento de la economía real.

Por ejemplo, el atuendo de nuestro avatar dentro de ese universo será el que tú decidas utilizar, tal como vestimos nuestra ropa en el mundo real.

Sin importar a dónde te dirijas dentro de ese universo, tu ropa te acompañará a menos que decidas lo contrario.

Para obtener esa ropa, muy probablemente deberás pagar un precio, tal como lo hacemos en el mundo físico.

La economía en el metaverso

La economía virtual actualmente ya existe, de hecho estamos acostumbrados a escuchar a personas adquirir mediante pagos con tarjeta de crédito, algún que otro artefacto para su videojuego.

Estos artefactos pueden ser indumentaria virtual, equipamiento para el personaje, medios de locomoción, llaves para abrir cofres, vidas extra, etc.

Sin embargo, en el metaverso, esto puede llegar a expandirse de manera insospechada, la creación en los últimos meses de los NFT permite que los bienes virtuales tengan dueño único y que tales bienes no puedan ser duplicados.

Así hemos incursionado en la propiedad privada dentro del nuevo universo creado.

Efectos sobre la economía real

Todas las acciones que realicemos en la vida virtual generarán en el usuario un cambio en su patrimonio.

Pues, si lo pensamos a modo de ejemplo, una persona que pasa mucho tiempo jugando a un videojuego y obtiene a cambio ciertos premios como indumentaria, armas especiales, bonus y una larga lista de etcéteras, podrá vender cualquiera de esos artilugios a usuario menos experimentados pero que desean obtenerlos.

De esta forma, la economía real se ve beneficiada con el paso de capital de un usuario a otro. Transacción sobre la cual las empresas obtienen un porcentaje del monto estipulado.

Miedos sobre el metaverso

Como sucede generalmente en el desarrollo de nuevos paradigmas, los detractores tienden a ver  al metaverso como un objeto de desmoralización y destrucción de la vida social tradicional.

El peligro que trae aparejado convertir en virtual una gran parte de nuestra vida es la otorgación casi gratuita de datos personales a empresas encargadas de reclutarlos.

Hoy en día, la información y los datos personales son una especie de petróleo que cotizan muy alto en la economía contemporánea.

En el mejor de los casos, el desarrollo del metaverso estará trayendo a la sociedad una nueva forma de relacionarse y a su vez, la puesta en marcha de una nueva economía que puede ser explotada para el beneficio de todos.

No obstante, la tecnología disponible hasta el día de hoy convierte a todo esto en un proyecto inmaduro cuyas pequeños brotes verdes comienzan a dejarse ver de manera tímida en el horizonte.